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martes, 18 de enero de 2011

Lagartijas


Lagartijas con difcultad

Para aumentar la dificultad del ejercicio hay que aumentar la distancia entre los pies y la pared, pero colocar las manos más abajo en la pared para que estén a la misma altura de los hombros al llegar el torso a ella.

Una variante de esta lagartija se hace hincándose, con las manos en el suelo y la espalda recta y paralela al suelo, brazos y caderas verticales y formando un rectángulo con el piso. Desde esta posición inicial, se relajan los brazos y se bajan los hombros tanto como sea posible, sosteniendo la espalda y caderas en la posición original y mientras se mantiene el torso estable se contraen los abdominales y glúteos. Cuando se llega a la posición más baja, se extienden los brazos volviendo los hombros a la posición original.

Para hacer esta versión más difícil, se colocan las manos en línea con las rodillas, de manera que la parte superior del cuerpo queda derecha. El torso formará una línea recta de las rodillas a la cabeza en un ángulo de unos 30 grados. Cuando se puedan hacer entre 15 a 20 repeticiones en esta posición, la persona ya estará lista para intentar la lagartija más común.

En todos los casos los expertos recomiendan no impacientarse si de entrada no se consiguen los resultados ambicionados. Incluso recuerdan que antes de iniciar cualquier tipo de ejercicios una consulta al médico es lo más conveniente para evitar sorpresas desagradables derivadas de la sobreexigencia corporal.

miércoles, 20 de enero de 2010

Hacer lagartijas


Variaciones de la lagartija
El ejercicio tiene varias variantes. Se puede comenzar poniendo las manos lo más cerca posible del pecho, con los dedos hacia adelante; con el tiempo, se pueden ir alejando las manos del cuerpo, para que el ejercicio sea más difícil; luego, las manos deben apuntar hacia adentro y los codos hacia los costados, para alcanzar un ejercicio más completo, porque se trabajan todos los músculos del tronco.

Es probable que algunas personas encuentren estos ejercicios demasiado difíciles; en ese caso lo recomendable es comenzar por otro tipo de largartija menos rigurosa, como son las que se hacen con la persona de pie, o agachada.

La versión más fácil se hace de pie. Como el movimiento no es contra la fuerza de gravedad, se mueve mucho menos peso que en una lagartija común. La mayor parte del peso descansa en los pies y sólo se mueve el peso de los hombros y de la cabeza.

Esta variante se realiza parándose a un brazo de distancia de una pared con los pies firmes sobre el suelo, mirando hacia el frente. Las palmas de la mano se colocan en contacto total contra la pared para que los brazos logren un ángulo de 90 grados con el torso. A continuación se doblan lentamente los codos y se inclina el cuerpo contra la pared. El peso cambiará a la parte media del pie, y los talones se levantarán. Se vuelve a la posición inicial con la misma lentitud anterior.